A continuación podrá leer la segunda y ultima parte de esta columna, si no leyó la primera parte, puede visitar www.semanarioargentino.com y leerla antes de continuar. La semana pasada terminamos diciendo: ¿Es posible que los venezolanos quieran eso para sus hijos? ¿Es posible que la hipocresía de los presidentes de turno de muchos países premien y rindan honores a estos dictadores? Es muy cruel pensar que un padre quiera el mismo futuro para sus hijos que el que tuvieron los Cubanos, estoy convencido que toda esa gente que apoya a Chávez no es mala, solamente están confundidos y hay que reconocer que con razón. Por décadas los gobiernos anteriores abusaron de los pobres y de la clase media y sienten que este Señor es el “Salvador” el que los vengara de tantos atropellos. Que más quisiera yo que fuese verdad, pero la realidad demuestra otra cosa. Solo me atrevo a pedirles a los ciudadanos de Venezuela que por su propio bien, dejen de lado el odio, bronca y el rencor y analicen en donde estarán en 10 años si siguen con esta misma política, si lo hacen objetivamente podrán entender que no es el camino y que están a tiempo de evitar un desastre nunca antes visto en su país y que será mucho peor a todos los abusos que vivieron antes de que llegue Chávez. Yo reconozco que los gobiernos anteriores son responsables del hambre y de muchas injusticias con la clase trabajadora, pero así y todo en esos tiempos usted podía decidir su futuro, podía expresar lo que sentía, podía con esfuerzo educar a sus hijos para que tengan un mejor futuro, podía ser libre. ¿Que le hace pensar que usted podrá vivir feliz en Venezuela, cuando otra persona decidirá si sale o no del país usted o
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