El próximo 20 de enero será el día en que Estados Unidos dará la bienvenida al nuevo presidente, Barack Obama. Luego de unas elecciones presidenciales históricas que han dejado muy en alto el nombre de la democracia, nunca antes se habia presentado una votación tan participativa, en la que hicieron su aparición nuevos actores políticos. la fuerza de los Jóvenes y de los grupos minoritarios, demostró que ellos quieren aportar para el futuro de esta gran nación, por eso han depositado su voto de confianza en Obama, un fenomeno social y político que arrasó con todas las expectativas. El nuevo presidente de los norteamaericanos, representa el triunfo de un hombre en medio de la dificultad, un hombre que a punta de trabajo y tesón ha sabido labrarse un futuro exitoso. Después de ocho años puedo decir sin temor a equivocarme de que tenemos presidente, un líder capaz de conmover con su poderosa orartoria, pero también capaz de protagonizar
el cambio que tanto necesitamos...Un cambio que procure una nueva fuerza laboral, un cambio que genere estrategias para superar la crisis económica, un cambio radical en cuanto a las políticas migratorias, para que los inmigrantes que hemos llegado y que llegan a construir, también puedan ser parte activa y soberana de este país.
El 20 de enero nuevos vientos soplaran cuando el primer presidente afroamericano en la historia de los Estados Unidos, jurará como el nuevo mandatario de la nación más poderosa del mundo.
Este evento social y político sin precedentes, marcará el nuevo rumbo de un país que unido a empezado a liberarse de sus propios fantasmas, como el de la discriminación, que aunque no ha desaparecido en su totalidad, demuestra con la elección de obama, que lo que importa no es el color de la piel
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