En la más reciente reunión sobre el medio ambiente en Nairobi, capital de Kenya, Africa, una funcionaria de ese país se levantó ante los diferentes lideres mundiales y les dijo: “Hoy es el último día en que debatimos sobre la crisis del medio ambiente mundial, la mayoria de ustedes se marcharan a sus países desarrollados y en cuestión de días se olvidaran de lo que aquí hemos planteado, mientras nosotros, las naciones africanas, que padecemos, la sequia y el hambre, nos quedaremos con el problema y sin ninguna solución” A esa reunión asistian las grandes potencias, entre ellas las dos más poderosas en la actualidad, China y Estados Unidos, ambos países son los únicos que no han querido firmar el protocolo de la no contaminación ambiental, porque como es obvio, lo más importante es producir sin importar el costo que tiene que pagar el resto del mundo.
Barcos petroleros, bodegas ambulantes, derramando millones de barriles del crudo en medio del óceano, naciones “industrializadas”, pagando millones para que sus desechos tóxicos se boten en el patio trasero del mundo, Familias enteras mueren en Asia, Africa, America del sur, luego de que su habitat, su espacio vital es envenenado..
Siempre ha existido a creencia de que los cambios en el clima de la tierra han sido paulatinos y no momentáneos, pero la investigación cientifica demuestra todo lo contrario, la tierra ha dejado las huellas de sus grandes cataclismos y quienes las estudian entienden que no son necesarios millones de años para que se presente cambios dramáticos en el medio ambiente mundial.
La historia nos dice que los Mayas destruyeron sus propios recursos naturales y desaparecieron, al igual que los polinesios que poblaron la Isla de Pascua y así muchísimas “civilizaciones” más, sin incluir la actual.