El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, pidió a los líderes de los países más industrializados evitar acciones unilaterales en la actual crisis económica global.
Hablando en la Rosaleda de la Casa Blanca y acompañado por los ministros de Economía de los países del G7, Bush dijo: "Compartimos las mismas metas y estamos dispuestos a atajar el problema".
El mandatario se reunió con los ministros con el objetivo de coordinar los puntos de vista ante la crisis.
Los titulares de Economía de EE.UU., Alemania, Francia, Canadá, Reino Unido, Japón e Italia concluyeron una reunión en Washington y anunciaron que tienen un plan de cinco puntos para paliar la crisis global.
En el plan, el G7 se compromete a adoptar acciones para que los bancos se recapitalicen con fondos públicos y privados.
"Todo lo necesario"
"Debemos asegurarnos de que las medidas que toma un país no contradicen las que adopta otro", manifestó Bush.
"Haremos todo lo que sea necesario y saldremos de ésta, y la economía mundial se hará más fuerte como resultado", aseveró.
Sin embargo, el presidente anticipó que los graves problemas financieros de la actualidad tardarán tiempo en solucionarse.
Bush habló al término de lo que se considera la peor semana en los mercados financieros del mundo, en la que las bolsas de Europa, Asia, EE.UU. y América Latina llegaron a perder hasta el 20% de su valor.
Las fuertes caídas en las bolsas obligaron esta semana a una rebaja de los tipos de interés coordinada entre los principales bancos centrales del mundo.
Falta de detalles
El analista económico de la BBC Andrew Walker señala que Bush intentó enviar el mensaje de que los líderes mundiales están trabajando unidos para contener la crisis.