Según los científicos de la Universidad de Harvard, en EE.UU., la exposición a las pequeñas partículas producidas por la combustión de los autos producen "cambios preocupantes" en los electrocardiogramas (ECG) de pacientes cardiacos.
Se sabe que la contaminación del aire aumenta los riesgos de un infarto.
El nuevo estudio, que aparece en la revista Circulation, apoya esa conclusión y afirma que los cambios en los ECG son característicos de un pobre abastecimiento de oxígeno al corazón.
Los investigadores estudiaron los electrocardiogramas de 48 pacientes que habían sido hospitalizados por ataque cardiaco, angina inestable o empeoramiento de los síntomas de enfermedad coronaria.
Encontraron que todos mostraban en las gráficas de ECG cambios inusuales, llamados depresión del segmento ST.
Tal como señalan los autores, durante el estudio de 10 meses, los pacientes que se estaban recuperando de un ataque cardiaco mostraron los mayores cambios de depresión del segmento ST relacionados con la contaminación.
Evitar el tráfico
La Asociación Estadounidense del Corazón recomienda que algunos pacientes cardiacos, particularmente los que han sufrido un ataque, eviten manejar durante dos o tres meses después de haber salido del hospital.
Y también que eviten manejar cuando hay mucho tráfico debido al estrés que éste provoca.
"Nuestro estudio ofrece fundamentos adicionales para evitar o reducir la exposición al tráfico de vehículos después de dejar el hospital" afirma la doctora Diane Gold, quien dirigió el estudio.
"Y esto incluye también a quienes no han tenido un ataque cardiaco, ya que la exposición al tráfico involucra tanto contaminación como estrés", agrega.
La investigadora afirma que serán necesarias más investigaciones para evaluar los mecanismos detrás de la depresión
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