Hay momentos inolvidables, instantes que se quedaron por siempre grabados en nuestra memoria, quien no recuerda su infancia y mucho mas celebraciones como el Halloween, como añorábamos ese disfraz y si no había dinero tocaba improvisar con lo que fuera, lo importante era no perderse la dulce noche de las brujas y conseguir los confites, caramelos, bombones mas deliciosos de la ciudad, fueron épocas felices e inolvidables que hacen parte de lo que ahora somos de adultos. Igualmente nuestros hijos y nietos viven momentos de alegría en esta temporada de halloween y de seguro los llevaran en sus corazones y se prometerán así mismos que se si algún día ellos también crean una familia el 31 de octubre siempre será un día especial.
Que importante es que inculquemos en nuestros hijos el amor por estas sanas tradiciones, es obvio que el día de la brujas no se escapa del comercialismo extremo, pero igual pasa con la navidad y los días más especiales del año, lo esencial esta en nuestra actitud de considerar los días especiales como especiales de verdad y aunque suene redundante de eso se trata de disfrutar a plenitud los momentos especiales de la vida, que hermoso es que nues-tros niños puedan tener un espacio mágico en donde por una noche se sientan héroes compartiendo con sus amigos, con la vecindad y con la familia entera, ojala existiesen más espacios y mas celebraciones que convoquen a los niños a la convivencia y la alegría, pensemos por un momento en aquellos infantes que no pueden tener una noche de Halloween, porque no tienen familia, porque tienen hambre, porque no tienen futuro, pensemos en lo que puede significar un pequeño dulce para un niño que ha soportado las peores hambrunas en áfrica, cuanto lo valoraría.
Que los
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