El líder de una secta internacional que se hace llamar "El Anticristo", mantiene en alerta a todos los puertos fronterizos de Guatemala para impedir su ingreso al país, según reconocen fuentes oficiales.
Las pláticas del líder religioso se difunden desde Florida, Estados Unidos, donde se encuentra la sede del grupo, que alega tener una audiencia de al menos dos millones de familias.
También sus seguidores tratan de ganar adeptos en los países de la región.
Pero nada más, porque al menos en Centroamérica las restricciones para el ingreso del líder religioso se mantendrán por tiempo indefinido.